Música católica… ¿O cristiana?

Estoy segura que muchos de ustedes disfrutan cantar a todo pulmón cuando escuchan su canción favorita en lavoz de la  Banda o el Coro Vida Nueva, y por supuesto, ¿quién no derrama su corazón cuando cantamos el himno Vida Nueva justo después de los testimonios de un retiro? Si hay algo que une a todos los católicos -además de nuestra fe- es la música, sin embargo, a veces podemos crear en nosotros la duda sobre lo que es bueno escuchar y cuando la música realmente tiene coherencia con nuestras tradiciones y nuestra fe. En este artículo te platicaremos un poco sobre cómo se divide la música católica y también algunos tips para poder identificarla.

Antes de comenzar me gustaría recordar que San Agustín dijo que la música es decir que la ciencia y el arte de modular rectamente para recuerdo de cosas grandes, ha sido concedida también por la libertad de Dios a los mortales de alma racional, es decir, la música se refiere al gozo espiritual y al descanso del alma.

Es importante mencionar que dentro de nuestra tradición existen tres grandes divisiones de la música católica: La música sacra, la música litúrgica y la música religiosa.

La música sacra es aquella creada para la celebración del culto divino posee las cualidades de santidad y bondad de formas. Dentro de esta música se encuentra también la música litúrgica, por consiguiente, la música sagrada debe tener en grado eminente las cualidades propias de la liturgia, conviene saber: La santidad y la bondad de formas, de donde nace también la característica de su universalidad. Cabe resaltar que, aunque la incluye, no toda la música sacra puede ser utilizada durante la liturgia, pues la iglesia no excluye ningún género de música sagrada siempre que corresponda al espíritu de la misma acción litúrgica y a la naturaleza de cada una de sus partes, y no impida la debida participación del pueblo.

Por su parte, la música litúrgica necesita cumplir con tres características indispensables: La Santidad, que se refiere a que es arte de naturaleza divina (no humana). Es música que resalta la dignidad del culto divino; La bondad de formas, que refiere a la versatilidad de la música, logrando acoplarse a los tiempos litúrgicos y a los textos que presenta. También debe ser creada bajo inspiración del Espíritu Santo para su uso exclusivo en la celebración de la liturgia y por tanto, debe carecer de plagios o características del arte profano, es decir, no pueden acoplarse canciones existentes ni canciones con contenidos sensuales o impuros (deben ir en armonía con las reglas del arte religioso); y por último, deberá ser universal, lo que permite que donde sea que la escuchen los fieles les resulte conocida y como si fuera propia, y con gran alegría del alma experimenten la unidad de la iglesia.

Dos de las principales corrientes musicales aceptadas por la iglesia católica para la liturgia son, como primer ejemplo, la música gregoriana, que es un tipo de canto llano, habitualmente cantado a capella (debes estar familiarizado con cantos de este estilo con algunos salmos). Y como segundo ejemplo se encuentran las polifonías, en donde cada voz tiene su propia melodía y en conjunto pueden formar una sola armonía que dé belleza y cuerpo a la música (¡El coro de Vida Nueva es una polifonía!).

En cuanto a la música religiosa, es cualquier música que ya sea por la intención del compositor o por el tema y el propósito de la composición, es capaz de excitar sentimientos piadosos y religiosos; no está habilitada para el culto divino, tiene una índole más bien libre y no está admitida en las acciones litúrgicas. En esta clasificación es donde podemos encontrar muchísimas de las canciones a las que estamos acostumbrados.


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Hay que tener mucho cuidado, sin embargo, al escuchar música religiosa sin estar seguros de su origen. Muchos hermanos también hacen música que va con sus tradiciones y pueden llegar a parecernos interesantes, llamativas o incluso emotivas, sin embargo te dejamos unos tips para identificar cuando la música no es congruente con nuestra fe:

En primer lugar, la comunidad. La música católica habla sobre la característica de la iglesia católica que la constituye en una comunidad, canciones que hablen sobre un encuentro personal y aislado con Cristo, pocas veces entran en nuestra tradición. En segunda tenemos a María. Otras ideas omiten a María de la tradición y la fe, recuerda que para nosotros María es nuestra madre y nuestro ejemplo, así que si la música incluye a María, puedes tener certeza de que es católica. Y para finalizar, si escuchas que hablan sobre Dios padre otorgándole algún nombre como Yavhé, o Jehová con toda seguridad no se trata de música católica. Para finalizar, el espíritu santo también es un punto vital en nuestra música y siempre estará presente en todas las canciones, ya sea de manera explícita o implícita.

La música religiosa cuenta con un enorme repertorio de canciones que seguro has escuchado y que puedes tomar como ejemplo para poner en práctica e identificar cuál es la música católica. Canciones como “Nadie te ama como yo” o “Siempre te amaré” entran totalmente en este género.

Y hablando de estas dos canciones en particular, seguro conoces a sus compositores e interpretes, ¿no? Athenas y Martín Valverde son dos grandes exponentes de la música católica, pero así como ellos hay muchos más que te invito a escuchar. Artistas como Son By Four, Jésed y Jon Carlo son otros grandes ejemplos que te invito a escuchar y conocer, pues interpretan canciones hermosas que nos llenan del amor de Dios.

Y tú, ¿qué artistas o canciones conoces que vayan con nuestra fe? ¡Cuéntanos en los comentarios de Facebook o en nuestra página web!

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