Santos cuerpos incorruptos

Los cuerpos incorruptos son cuerpos humanos que permanecen sin descomponerse después de la muerte aún con el paso del tiempo y a pesar de no haber sido tratos con sustancias que ayuden a mantenerse en buen estado (embalsamado o preservado con algún método). Es un hecho que va más allá de nuestro entendimiento, ¿No? ¿Alguna vez te has preguntado cómo es posible?

San Juan Bosco

 

San Juan Bosco

Mientras el mundo nos va a alejando de las creencias de que Dios se encuentra en cada parte y en cada detalle de nuestra vida, de saber que Dios todo lo puede en la vida, es Dios mismo, con sus mensajes y con sus obras, quien se manifiesta de tal forma, incluso desafiando las leyes de su propia creación.

Muchas veces nos cuesta creer en el poder de Dios Padre para realizar milagros. Creemos que difícilmente puedan ocurrir de manera sencilla y visible ante nuestros ojos. Sin embargo, Dios siempre quiere llamar nuestra atención hacia la necesidad de reconocer su omnipotencia y lo hace con obras a nuestro alrededor. Una de ellas, de las más admirables y sorprendentes, es la que se refiere a los Santos Cuerpos Incorruptos.

Estos sucesos son totalmente milagrosos y como tal, no obedecen a ninguna ley natural ni dependen de ninguna circunstancia como la humedad, la temperatura, el tiempo u otros elementos. No todos los cuerpos se mantienen en el mismo estado por siempre y algunos otros llegan a producir aromas como perfume.

Mediante su gracia, Dios ha preservado incorruptos los cuerpos mortales de personas que están camino a la Santidad, quienes tienen un buen testimonio cristiano y que se han entregado totalmente a su voluntad.

Santa Bernardita de Soubirous

 

Santa Bernardetta Soubirous

Un ejemplo es Santa Bernardita de Soubirous, la vidente de la aparición de Lourdes. Es uno de los casos más admirables y conocidos. Su rostro muestra aún hoy una paz y alegría que reflejan la felicidad que sintió en el momento en que alcanzó las puertas de la Patria Celestial.

Otro ejemplo claro es el cuerpo del Santo Cura de Ars, Juan Bautista Vianney, que era un hombre que vivió una vida de proezas místicas, de luchas contra el demonio, de incansable trabajo en el confesionario, hechos místicos resaltables (como la bilocación de su cuerpo y de perfume de santidad, entre muchos otros). Tenía una gran paciencia y paz espiritual.

También tenemos que mencionar los cuerpos incorruptos de Santa Clara de Asís, Beata Imelda, Santa Margarita, Santa Rita de Cascia, San Juan Bosco. Como ellos, existen muchos otros Santos que dan testimonio de la presencia viva de Jesús quien obra hoy entre nosotros.

A través de eventos como este, Dios nos invita a continuar creyendo en él, a continuar creciendo en la fe y a tener siempre presente que Él todo lo puede.

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